Pastora y Maestra Giselle Gonçalves Correa
Undecimahora Ministerio de Evangelismo
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La Palabra es Espíritu
Además del mal que se hace a uno mismo, al no perdonar estamos echando MALDICIONES y MALOS ESPÍRITUS sobre la vida de la otra persona constantemente. Porque la PALABRA, sea buena o sea mala, contiene ESPÍRITU. La Biblia enseña que la Palabra es Espíritu. (San Mateo 6:63) Al recibir el Espíritu Santo el cristiano tiene PODER de Dios para HABLAR BIEN (bendecir) en el Nombre de Jesús, o sea, hablar palabras con Espíritu Santo. Asimismo la Biblia advierte que una persona puede HABLAR MAL (maldecir) y enviar otro tipo de espíritus cuando lanza palabras que no son del Espíritu de Dios. La Biblia dice, por ejemplo, que no seamos HOMICIDAS (1ºJuan 3:15), o sea, cuando deseamos la MUERTE a alguien y de alguna manera lo pronunciamos, estamos DECLARANDO MUERTE y echando espíritus de MUERTE sobre la persona. La Biblia dice en varios pasajes que debemos BENDECIR y no maldecir (Romanos 12:14). Cuando maldecimos estamos haciendo la obra de Satanás porque estamos dando lugar a la manipulación y manifestación de espíritus inmundos a través de nuestra propia boca (Santiago 3:6). Por eso en otros tantos pasajes la Biblia nos enseña que "el PODER de la vida y de la muerte está en la lengua" (Proverbios 18:21).
Renunciar a la Maldición
Perdonar está directamente relacionado con decir BASTA!!! a ese fluir de maldiciones y mala espiritualidad. Para que nuestro PERDÓN sea efectivo y verdadero, debemos declarar y demostrar con nuestros hechos y palabras que RENUNCIAMOS a la maldición que sale de nuestra boca, a las malas palabras, a la murmuración, a la queja, a la crítica, a los insultos, a la gritería, a la discusión, a los argumentos, a las mentiras... a todo aquello que es PECADO que se practica con las palabras. Debemos PEDIR PERDÓN por toda la maldición que salió de nuestra boca hacia la otra persona. Después de renunciar y pedir perdón, el próximo paso es LLENAR NUESTRA BOCA DE BENDICIÓN, DE LA PALABRA DE DIOS. Eso se logra con: - la mucha lectura de la Biblia en voz alta (Palabra de Dios) - memorizar versículos. Practicar repetirlos muchas veces en voz alta - cantar alabanzas, adoración, cántico espontáneo a Dios - la comunión con el Espíritu Santo (mucha oración) Estos ejercicios son muy importantes para TENER LA MENTE DE CRISTO y acostumbrar nuestra boca a HABLAR BIEN conforme las palabras de Dios, cada vez que tengamos que decir algo.
Perdonar es un Mandamiento
El Señor Jesús enseña sobre la necesidad e importancia de perdonar, colocando al hombre bajo esta CONDICIÓN: si tú no perdonas, yo tampoco te perdono. (San Mateo 6:14-15) Mientras no perdonamos, estamos en REBELDÍA con Dios, albergando todo tipo de malos espíritus y obras malignas de la carne. Esa condición le da TOTAL Y ABSOLUTO DERECHO A SATANÁS para hacer con nosotros lo que se le antoje. Pues no estamos bajo la protección de Dios, ya que preferimos estar bajo la influencia del diablo. Debemos perdonar aunque no nos guste, aunque nuestro corazón se resista. Perdonar es una cuestión de LIBRE ALBEDRIO!!! La persona debe DECIDIR perdonar, OBEDECER a Dios para ser libre. SUJETARSE a la Palabra de Dios y sus mandamientos. (1ºJuan 3:8) Entonces DESPUÉS SE SANA interiormente, porque de lo contrario, mientras los espíritus malignos estén actuando, la herida del alma siempre estará vertiendo la sangre del pasado y del dolor... La persona que se NIEGA a perdonar necesita recibir consejería (asesoramiento pastoral), luego se le debe ministrar liberación (expulsar demonios que la están influenciando) y pasar al proceso de sanidad interior (enseñanza y disciplina). Tales hermanos y hermanas debemos tratarlos con mucha paciencia, mucha comprensión y sobretodo mucho amor.
Rompiendo Cadenas
El PERDÓN tiene poder para romper cadenas espirituales de maldad en ambas direcciones: en la persona herida y en la que hirió. Cuando perdono, yo quedo libre y la otra persona que me hirió también. ¿Cómo sucede eso? Los espíritus tienen la capacidad de ser "puentes" entre las personas. Unen, ponen en contacto, relacionan. La esencia de la espiritualidad forma entre las personas "lazos" "ligaduras" "ataduras" "amarras" "nudos" "cuerdas" "unión" "cadenas". Todas estas son expresiones bastante conocidas y utilizadas en el cristianismo y en el espiritismo o brujería. Si yo mantengo la maldición, el rencor, la nostalgia o cualquier otro tipo de expresión hacia otra persona, esa persona está "ligada" a mí. La tengo "atada" espiritualmente con mis palabras y mis sentimientos. Los espíritus hacen ese trabajo aunque la mayoría de las personas son inconscientes de eso. Ejemplo: cuando estamos enamorados decimos que tenemos "lazos de amor", cuando tenemos una amistad con alguien decimos "lazos de amistad", entre parientes decimos "lazos familiares" (se utiliza hablar de eso cuando hay maldición generacional)... nuestros sentimientos provienen del alma y nos unen con la otra persona y la mantienen en comunión con nosotros. De alma a alma. Sean buenos o malos nuestros sentimientos... estamos unidos alma a alma. Popularmente hablando: corazón a corazón. Al perdonar en el nombre de Jesús TODOS ESAS ATADURAS SE ROMPEN!!!! Deshacemos la obra espiritual que el diablo había "tejido" en nuestras almas. Es la victoria en el nombre de Jesús. (1ºJuan 3:8)
Conclusión
No hay argumento ni razones humanas que justifiquen la FALTA DE PERDÓN. Cuando una persona está sin Dios y en ignorancia espiritual, no sabe a dónde ir ni qué hacer, recurre a cualquier cosa que le ofrezcan porque necesita desesperadamente ser libre de sus cadenas. Recibir a Jesús es recibir el perdón de Dios y aprender a perdonar. Perdonar es caminar en FE, en AMOR y en LIBERTAD.

